Mandar requiere sabiduría (por Juan Pedro Paz Soldán)

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Por Juan Pedro Paz Soldán

Blog: Liderazgo y Gestión del Cambio

Revista Aptitus, septiembre 2015

¿Qué es saber mandar? Mandar es saber pedir bien las cosas y sobretodo, tener claro por qué las pedimos, dice Manuel Alcázar.

Aptitus setp 2015 p 21En su reciente libro “Cómo Mandar Bien: Consejos para ser un Buen Jefe”, Alcázar compara el rol del jefe al de un gobernante sabio. “[Como un rey], los directivos que no saben delegar sólo funcionan en épocas tranquilas.” Si uno se rodea de gente mediocre, no tendrá apoyo en situaciones difíciles. “Directivo no es el que manda sobre un grupo, sino el que manda en un grupo”.

Se debe lograr el equilibrio entre los objetivos genéricos y los pedidos específicos. “Decir simplemente que la organización está para ganar dinero [..] es similar a ir a una plaza y gritar: ‘estoy aquí para saciar mi sed’”. Nadie sabrá cómo ayudarnos. El otro extremo es ser demasiado específico, como el rey Midas que quería ser rico pero pidió que todo lo que tocara se convirtiera en oro. Lamentablemente, eso incluyó la comida, el vino y finalmente a su propia hija. “A veces nos comportamos como el rey Midas y quisiéramos tener empleados y clientes que obedezcan nuestras órdenes”, dice Alcázar. “Un gobernante sensato sabe que a veces es mejor que no le hagan caso, [para] que los otros hagan lo que él realmente quiere – o quisiera querer – y no tanto lo que él pide.”

Alcázar es un filósofo que enseña con el método del caso en el Programa de Alta Dirección (PAD) de la Universidad de Piura. En casos con situaciones relacionados a personas, Alcázar pide a la clase ideas para tomar acción. La primera respuesta es: “Hay muy poca información, tenemos que averiguar más”. Es todo lo que sabemos, dice Alcázar y aumenta la presión para obtener alguna respuesta inteligente.

“Hay que consultar (léase: Hay que pasarle la papa caliente) a Recursos Humanos” o “Hay que revisar las políticas de la empresa” sugieren algunos. Alcázar subraya lo obvio: “Señores, no hay manual para resolver los problemas asociados a las personas!”

“Las políticas formales, sean del tipo que sean, ordinariamente no especifican las acciones que hay que realizar”, escribe Alcázar. Para ser gerente y tomar decisiones hay que pensar. Recordemos que la filosofía es la disciplina para pensar de manera sistemática: PhD significa “philosophiae doctor” en latín. La palabra filosofía viene del griego “amante de la sabiduría”.

“Cómo Mandar Bien” tiene tres capítulos muy (¡muy!) diferentes en contenido y en estilo. El primero es un sesudo marco filosófico que como tal, requiere estudio. El segundo desarrolla temas de base en el gobierno de personas. Como enlaza con el primero, muestra el valor de entender las razones de las cosas. El tercer capítulo es un manual para gerenciar, sorprendentemente práctico y ligero.

Saber gobernar requiere estudio de los fundamentos. No basta con “feeling” o con repetir acciones que nos funcionaron antes, ya que cada situación es diferente. Para ser un buen gobernante, no queda otra que ser un incansable amante de la sabiduría.

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