No es suficiente aprender a pensar

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Hemos ido viendo en anteriores entradas, que la ética se ocupa de mejorar como decisor: mejoro cuando, consciente y voluntariamente, hago lo que pienso que es bueno, aunque me suponga un esfuerzo. Así, voy habituándome a actuar bien, y cuando veo que me equivoqué, intentaré corregir, aunque me suponga un esfuerzo.

Así, mejoro como decisor, y decidiendo mejor, Continuar leyendo

Las marcas y la ética

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La percepción es lo importante, repiten algunos macachonamente. Pero cuidado con perder de vista un detalle importante: percepción no equivale a buena percepción. El cliente compra de acuerdo a su percepción pero a veces es miope y compra mal. ¿Debe importarle a la marca?

Las marcas, como la mujer del César, además de serlo han de parecerlo. El tratamiento difiere según los posibles diagnósticos:

1. Ni lo somos ni lo parecemos. Bien para los clientes: se ahorran una decepción. Mal para la marca. No hay futuro si no se toman decisiones radicales. No somos confiables y el mercado lo sabe. Estamos fuera. La tentación: pensar que se arregla con marketing y comunicación. No, o no principalmente, porque el problema es de contenido.Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Además, es difícil engañar a la gente, o engañarla mucho tiempo. Y la competencia no es tonta ni ciega. Antes que los clientes y que los competidores, son los empleados los que se dan cuenta: los mejores empezarán a buscar un cambio: la gente de talento no quiere estar en una empresa sin talento, salvo que se trate de asumir el reto de cambiar radicalmente las cosas.

2. No lo somos pero lo parecemos. Mal para los clientes, pero la marca tiene aún algo de tiempo para reaccionar. Aun goza de credibilidad, pero Continuar leyendo

La mejora o deterioro como decisor

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A veces estoy equivocado sobre lo que es bueno o malo, y resulta que era bueno lo que yo creía malo, o viceversa: lo que subjetivamente consideraba bueno, o malo, no se correspondía con lo que objetivamente lo era. Esa equivocación puede acarrear diversas consecuencias, unas desafortunadas –me sienta mal un almuerzo, llego tarde…–, otras afortunadas –me salvo de un entuerto, me sale más barato de lo pensado, etc.–. Desde el punto de vista ético estas consecuencias son de importancia pero importancia secundaria.

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Las acciones y sus múltiples dimensiones

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La ética es una de las disciplinas que estudian el comportamiento de las personas, como también el derecho, la psicología, la mecánica, la medicina, etc.

Se puede estudiar nuestro comportamiento desde diversas perspectivas. Vamos a ver un ejemplo frecuente: me voy a almorzar con Luis.

Veamos cómo miran esta acción diversas disciplinas.

Las acciones y sus dimensiones; MercadoNegro

Cada ciencia es un lente distinto con el que mirar la realidad: me puedo servir de cada una de ellas para ver aspectos que no vería con las demás. Entiéndase en lo que sigue que voy a esbozar una suerte de caricatura. No pretendo precisar con rigor en qué consiste cada una de ellas, sino ponerlas en comparación, ayudar a evidenciar las diferencias y destacar el punto de vista ético.

¿Qué diría la ciencia física al respecto? Preguntará tal vez dónde me encuentro y dónde está el restaurante, examinará si podré llegar a tiempo dada la hora y el estado del tráfico, etc.

¿La biología? Preguntará qué voy a comer y qué tan bien o mal me puede caer la comida según el estado de mi metabolismo, etc.

¿La economía? Preguntará qué va a pasar con mi salud económica: cuánto cuesta el almuerzo, quién paga, cómo estoy de dinero, etc.

¿El derecho? Tal vez puede advertirme de que almorzar con Luis supone un conflicto de interés. O podría tranquilizarme diciéndome que no pasa nada desde el punto de vista legal.

¿La sociología? Podría examinar cómo afectaría mi buena fama el que la gente se entere de que he almorzado con Luis. ¿Estará bien o mal visto por tal o cual grupo humano que me reúna con esa persona? ¿Dejarán de confiar en mí, le sentará mal a alguien o, por el contrario, quedaré muy bien?

¿La psicología? Tal vez me lo desaconseje, pues me va a poner de mal humor…

¿Y la ética? Se va a fijar en qué pasará con mi libertad si almuerzo con Luis, y cómo eso puede afectar mi felicidad, aspectos ambos muy relacionados.

¿He actuado libremente al almorzar con Luis? La ética no tiene nada que decir si resulta que no. ¿Y cuándo mi acción es libre? Este es un tema muy importante que explico con detalle en mi libro Cómo mandar bien. Ahora solo un breve apunte: supongamos, por ejemplo, que dicho almuerzo constituya un delito, por lo que puedo terminar en la cárcel, ¿qué dirá la ética? Pues que si yo no era consciente de estar haciendo algo malo, yo no me he deteriorado moralmente. Actúo de modo éticamente relevante solo cuando actúo libremente, y actúo libremente cuando actúo de modo consciente y voluntario.

La ética se ocupa de mi mejora o deterioro moral, es decir, de mi libre crecimiento en libertad para ser feliz. Lo demás son cuestiones aparte.

 

[Publicado en MercadoNegro, mayo 2019]

 

Continuará

 

Ética… ¿Qué?

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Hace tiempo en una viñeta del diario Gestión un personaje se servía de la ecuación de
Einstein, E= mc2, para sentenciar: “Ética igual a mucha conchudez al cuadrado”.Un colega, muy relacionado con el sector de banca y finanzas, me confesaba que muchos empresarios salen corriendo aborrecidos cuando oyen hablar de ética.

El sociológo judio Amitai Etzioni dedico un capítulo de su autobiografía, titulada “El guardían de mi hermano”, a relatar su experiencia durante los dos años que fue invitado como profesor de ética en la Harvard Business School: Continuar leyendo

Coloquio sobre libro “Antivirus Mental”

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He mantenido una conversación con mi amigo Jorge Rodriguez Cueva sobre algunas de las ideas de mi libro “Antivirus mental” (Editorial Planeta, 2017). Y hemos publicado el video con la primera parte. Como siempre agradeceré mucho sus comentarios y sugerencias.

Algunas de las primeras ideas son las siguientes:

00:01 ¿Por qué el nombre de antivirus mental?
3:57 ¿”Es mi decisión, y nadie tiene derecho a juzgarme”?
4:08: Nadie está totalmente equivocado
5:02: “Es mi decision”…
6:08 Cautela al juzgar a los demás.
6:35 ¿la ética es para juzgar?
7:45 Pensar mejor me ayuda a vivir mejor
8:34 ¿Podemos juzgar acciones?
9:05 Importante cualidad en acciones humanas
No todo lo que hago lo hago con el mismo grado de libertad

Necesidades, ¿Se crean o no se crean?

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Me han vuelto a formular esta pregunta, y respondo. Pues sí o no, depende de a qué nos refiramos.

Los humanos tenemos necesidades que se pueden clasificar en tres tipos: psico-corporeas, cognoscitivas y afectivas. Las más esenciales, para la propia felicidad, son las terceras.

La lógica de cada una de ellas es diferente. Cada una de ellas se satisface de manera diferente. A la insatisfacción de las primeras se le llama hambre, cansancio, dolor de muelas por ejemplo, bulling, mala fama, etc.

 

Las segundas se satisfacen con el aprendizaje cognosctivo, que adopta muchas modalidades: idiomas, ingeniería, gramática, historia, filosofía. No todos los conocimientos son igualmente valiosos y/o relevantes, y también depende de las circunstancias de cada uno.

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Un maravilloso libro homenaje a Don Leonardo Polo

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Don Leonardo Polo fue uno de mis mejores maestros. Recientemente se ha publicado un libro homenaje, titulado “Filósofo, maestro y amigo. 234 testimonios sobre Leonardo Polo“. Es un libro maravilloso que da cuenta de la fecundidad de una vida lograda.

A continuación, mi contribución a dicho homenaje:

 

Libro homenaje a Leonardo Polo

Conocí a Don Leonardo en 1983, cuando yo cursaba el COU. Rafael Corazón nos llevó a varios de sus alumnos de Gaztelueta a visitar la Universidad de Navarra para asistir a las Jornadas Filosóficas. Recuerdo que tuvimos una tertulia con Don Leonardo en el Colegio Mayor Belagua. Meses después inicié la carrera de filosofía en esa universidad.

En la carrera fue mi profesor en varias asignaturas: medio curso de psicología en segundo de carrera; curso completo de Teoría del Conocimiento, en cuarto de carrera, y de Filosofía Contemporánea en el quinto. Creo que de toda la carrera, los temas que me resultaban más fáciles eran los que él exponía. No creo que por mi capacidad sino por la claridad y orden lógico de su exposición: una cosa llevaba naturalmente a la otra, de modo que a mi personalmente me resultaba más fácil asimilar sus enseñanzas. Esto ocurría con sus clases; por desgracia no puedo decir lo mismo con sus libros.

Se tomaba en serio a sus alumnos. En una de las clases de Teoría del Conocimiento recuerdo que le pregunté Continuar leyendo