¿Tendré que cambiar de negocio?

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Al término de una clase, se me acercó Horacio, con la siguiente preocupación:

“Me ha parecido muy interesante lo que has explicado sobre la legalidad y la ética. Yo tengo un problema y no sé qué hacer. No duermo bien. Te cuento…

Nosotros somos una pequeña empresa con poco más de 20 empleados. Fabricamos y vendemos unos productos y nos va aceptablemente bien. Pero estamos en la ilegalidad desde que ha sido emitido un nuevo dispositivo legal. Ponernos a derecho nos obligaría a una inversión de medio millón de dólares: no tenemos esa capacidad financiera. Tal vez debamos buscar un nuevo socio capitalista.

Pero nuestro producto es inocuo. Las pruebas de control realizadas así lo confirman, y nunca ha habido ningún problema. Por ese lado estoy muy tranquilo. Y, aunque no conocen la nueva legislación, nuestros clientes lo valoran.

Estoy preocupado por mi familia y he consultado con los abogados: responsabilidad penal, no habría… Es decir, que sería muy raro que termine en la cárcel.

No somos los únicos. En este mismo problema, han caído otros fabricantes.

Mi socio dice que no pasa nada y que no hay que preocuparse, pero yo no me quedo tranquilo. Por mi parte, estoy dispuesto a cerrar: puedo cambiar de negocio. Pero mi gente no lo va a tener más fácil. Otra opción es subcontratar, pero…

¿Qué me aconsejas? Estoy desesperado. ¿Tendré que cambiar de negocio?”

3 comentarios en “¿Tendré que cambiar de negocio?

  1. Es un caso interesante desde la perspectiva ética y comercial.

    Empecemos por analizar la parte ética. Si el producto fabricado se convirtió en ilegal es porque dentro de la sociedad su práctica no asegura bienestar o calidad de vida. El hecho de que sea un producto inocuo y existan pruebas de control, no garantiza las condiciones necesarias de uso para el ciudadano común. Valorar el producto no es aceptación, en algún momento los clientes entenderán que las características del producto no fueron comunicadas adecuadamente y perderás credibilidad.

    Asumiendo que la legalidad del producto es ética y moralmente aceptada, hay una frase de Gandhi que cae muy bien aquí cuando te refieres a que no son los únicos: “Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”. Creo que aquí hay una oportunidad para mejorar.

    Ahora bien, me voy a enfocar en el tema comercial, pues el problema de decisión no es un tema de ética ya que siento que estás dispuesto a cerrar por una preocupación por tu familia, tus colaboradores y creo también por tus clientes.

    La solución a tu dilema está en comprender claramente la situación y establecer objetivos. Creo que la primera ya la hiciste al identificar tu problema. Te falta establecer los objetivos (modificar el plan, adecuar el proceso, financiar la maquinaria, legalizarme, buscar socio, cambiar de rubro, subcontratar).

    Establecer tus objetivos está enmarcado en el plan a futuro, en la visión que tienes para tu negocio. Esa visión que es coherente con tu plan de negocio y que siempre debes cambiar y replantear, analizando ventajas y desventajas.

    Por ejemplo, la legalidad permite evitar la competencia desleal que no se merece el mercado. Buscar socio o financiamiento solo si esa inversión se recupera en un periodo aceptable de tiempo y si no perjudica tu participación como accionista. También puedes crear otra marca, y hacer que sea legal desde el principio, si eso no te genera sobrecosto pues ya tienes un costo fijo asumido. Si subcontratar es utilizar a fabricantes ilegales, estamos en las mismas. Cambiar de negocio sería duro pero me parece una solución más natural la cual tiene que ser analizada y estudiada.

    Eres un emprendedor, sabes que el camino es difícil, pero has tenido la convicción para salir adelante siempre ante situaciones adversas. Esta es una de ellas. Mi consejo es aprovechar esta oportunidad y replantear todo tu plan de negocio. Éxitos en tu gestión.

  2. Ivan Garvan

    Si vivo en una sociedad que se rige por leyes, y para que funcione estas deben cumplirse, a pesar de que el producto pueda ser inocuo, debo dejar de comercializarlo tal como esta. Lo ideal es buscar el socio que ponga el capital que falta, o demostrar que el producto es inocuo y la legislacion se equivoco. Sino es posible, entonces la ultima instancia es cambiar de negocio.

  3. Gonzalo Prieto

    Yo creo que hay dos problemas que deben ser abordados de manera diferentes. El tema de la ética y el de legalidad. En cuanto al primero queda claro que el producto es inocuo, la organización cumple con las prestaciones a sus clientes por tanto la organización está haciendo las cosas correctas. El empresario o emprendedor tiene que tener claro que la supervivencia de la organización le atañe a él y a los 20 empleados principalmente y también en otro nivel a los clientes y a la sociedad que se beneficia directa o indirectamente por tanto la alternativa de cierre como escape a una dificultad legal no es ética. En cuanto a la legalidad, hay que tener cuidado, primero se sabe que las cosas las hace bien, segundo que si se pone una valla, entiendo que se pone para todos, es decir que si opero en la informalidad estoy compitiendo deslealmente. En ese sentido sabiendo que hay otras pequeñas empresas en la misma situación pueden agremiarse y solicitar exoneración, o buscar que la legislación se aplique de manera menos onerosa, o buscar socios… estos temas tienen su propia complejidad. Un tema muy interesante para pensar

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